Argumentación moral, bioética y Literatura

Mª Teresa López de la Vieja



A propósito de La pendiente resbaladiza. La práctica de la argumentación moral

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La pendiente resbaladiza. La práctica de la argumentación moral, Plaza y Valdés, Madrid, 2010


¿Por qué dedicar un libro a la «pendiente resbaladiza» y sus características? Puede parecer un tema de interés solo para especialistas en filosofía, en teoría de la argumentación, en lógica, en ética o en teoría política. En realidad, tiene mucho que ver con actividades tan habituales como argumentar, discutir, tratar de convencer a alguien de algo, ganar en un debate, etc. Cuando nos comunicamos e interactuamos con otros pedimos y damos razones sobre múltiples asuntos de la vida cotidiana. Como nos gustaría tener razón o, por lo menos, tener la última palabra, buscamos buenos argumentos o que lo parezcan. La pendiente resbaladiza es un tipo de argumento que parece ser correcto, pero solo lo parece. Las falacias son aquellos argumentos que no son verdaderos pero lo parecen. Digamos que son «argumentos imperfectos», la pendiente resbaladiza es uno de ellos, tal vez el más utilizado para presentar una conclusión que, sin embargo, no se apoya en evidencias. Por decirlo en breve, ha servido y aún sirve para acabar una discusión o para «tener la última palabra». ¿Por qué? ¿Cómo? El argumento de la pendiente (slippery slope) advierte de las consecuencias indeseables de un curso de acción, en caso de dar el primer paso.


En todas las éticas aplicadas, y en especial en bioética, este argumento aparece con más frecuencia de lo que se puede suponer. ¿Qué pasaría si se despenalizará la ayuda al suicidio asistido? Si se diera un primer paso en ese sentido, ¿habría abusos, muertes no voluntarias? ¿Y si la práctica de la eutanasia voluntaria fuese tolerada en un país? ¿Qué sucedería en otros países? ¿De qué manera se protegería mejor a los más débiles? Solo datos fiables y, a veces, ni siquiera esos datos despejan del todo las incógnitas en materia tan sensible. Las normas sobre la interrupción voluntaria del embarazo han sido y son un terreno de choques ideológicos. ¿Qué sucedería si las mujeres embarazadas tomaran decisiones sobre la maternidad con plena autonomía? Ni que decir tiene que la experimentación con seres humanos suscita a menudo inquietud y temores ante consecuencias no previstas y no deseables y, por eso mismo, es terreno propicio para razonar de esa forma, advirtiendo del peligro, con o sin evidencias sobre probabilidad de resultados negativos.


El discurso del temor y, en consecuencia, los argumentos de todo tipo —perfectos e imperfectos— han estado y están todavía en los debates sobre la acción de los humanos sobre el medio ambiente, sobre otras especies y, en fin, sobre la vida en el futuro. En general, los temas más polémicos en bioética se prestan a este tipo de razonamientos sobre consecuencias peligrosas: nos dice que A podría llevar a B. En la esfera pública se encuentran también razones deficientes sobre riesgos que escapan al control de los agentes. ¿Cuándo se puede hablar de asesinatos en masa o de criminales de guerra? La pendiente resbaladiza sirve, entonces, para disuadir a alguien de algo, a fin de que no emprenda acciones de resultados inciertos. El punto débil del argumento es que carece de datos que justifiquen el pronóstico negativo, pese a lo cual suele ser aceptado en determinadas situaciones. Si esto es así, ¿por qué se acepta y por qué se usa tan a menudo?


La pendiente resbaladiza. La práctica de la argumentación moral intenta explicar esta paradoja. Se centra en el uso práctico de los argumentos imperfectos, falaces, como una forma de razonamiento que, pese a su imperfección, tiene gran interés. Pues, en la práctica, un «mal» razonamiento puede llegar a ser un «buen» argumento, si logra que los agentes deliberen más y mejor sobre los posibles resultados de su conducta. Los temas de bioética se prestan a ello, desde la eutanasia hasta las prácticas científicas de resultados inciertos. Están, además, los precedentes —malos precedentes, malas prácticas, abusos, tragedias— que pesan sobre la práctica clínica y sobre la investigación científica, sobre todo en medicina y en biología. La estructura y la fuerza persuasiva de la «pendiente» son bien conocidas desde la época clásica. Los filósofos griegos advirtieron de las numerosas deficiencias del razonamiento —el sorites— y, también, de su considerable potencial. Hoy es todavía un recurso frecuente decir que cierta situación, la situación A, puede llevar hasta otra que no se esperaba, llámese B. El razonamiento sirve para disuadir a alguien de algo, a fin de que no emprenda acciones arriesgadas o de resultados inciertos.


La pendiente resbaladiza no es concluyente, no es verdadera, aun pareciéndolo. ¿Dónde reside su fuerza? De eso trata el libro, de las paradojas en la argumentación que no es verdadera, pero sí influyente, ya que puede ser una invitación para ir a procedimientos rigurosos y a conclusiones verdaderas: la deliberación práctica tiene, a veces, resultados sorprendentes. La pendiente resbaladiza. La práctica de la argumentación moral trata de responder a cuatro preguntas generales sobre este tema: ¿Qué son los argumentos de pendiente resbaladiza? ¿Qué usos tiene? ¿Cuántos tipos de pendiente resbaladiza hay y cómo funcionan? A la vista de sus carencias, ¿hay otra forma de poner límites a la acción?


En la última parte del libro, una vez examinado el funcionamiento general del argumento, se plantea la conveniencia de acudir a otro tipo de limitaciones, limites normativos, y a otros criterios con objeto de afrontar situaciones difíciles, comprometidas e inciertas. Es decir, situaciones que hay que afrontar alguna o más de una vez en la vida cotidiana. Por ello, el libro puede ser de interés para especialistas y para no especialistas.



REFERENCIAS


Cox, J. R., Willard, Ch.: Advances in Argumentation Theory and Research, Southern Illinois University Press, Carbondale, 1982.

Eemeren, F.H. Grootendorst, R., Blair, J. A.: Argumentation: Across the Lines of Discipline, Foris, Dordrecht, 1987.

Eemeren, F., T. Grootendortst,T., Snoeck, F.: Fundamentals of Argumentation Theory, LEA, Mahwah, 1996.

Govier, T.: A Practical Study of Argument, Wadsworth, Belmont, 1997.

Lamb, D.: Down the Slippery Slope, Routledge, London, 1988.

López de la Vieja, M.T.: «Argumentos densos», Ética y Literatura, Tecnos, Madrid, 2003, 199-219.

López de la Vieja, M.T.: «El final de la vida. Argumentos imperfectos», Bioética y ciudadanía, Biblioteca Nueva, Madrid, 2008, 157-174.

Toulmin, S.: The Uses of Argument, Cambridge University Press, Cambridge, 1958.

Walton, D.: Argument Structure: A Pragmatic Theory, University of Toronto Press, Toronto, 1996.

Walton, D.: Slippery Slope Arguments, Clarendon, Oxford, 1992.



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A propósito de Bioética y literatura

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Bioética y Literatura, Plaza y Valdes, Madrid, 2013


¿Qué relación puede haber entre la bioética y la literatura? Los relatos, metáforas y ficciones han estado siempre presentes en la filosofía. En mayor o menor medida, autores clásicos como Platón o Descartes se apoyaron en metáforas e imágenes para presentar sus argumentos. Mucho habría también que decir de la capacidad de comunicar de la escritura filosófica y de su mayor o menor cercanía con otras formas de escritura, en ciencia, historia y literatura. En las éticas aplicadas y, aun más en bioética, las narraciones e historias han tenido menos prestigio que las evidencias y las normas de carácter universal. Sin embargo, el crecimiento y la notable aceptación del análisis bioético han significado también un creciente interés por otros enfoques y otros métodos para la disciplina. A finales de los años noventa y con el cambio de siglo, se ha reconocido la dimensión internacional, global de la bioética y, con ello, la necesidad de incluir otros puntos de vista: multicultural, feminista, narrativo. Desde el año 2001 se habla abiertamente de «giro narrativo» en bioética. La literatura, los relatos, la narración cinematográfica, incluso el arte ocupan un nuevo lugar en este ámbito interdisciplinar, al lado de la medicina, el derecho, las ciencias sociales, la psicología y la larga lista de materias que hacen del discurso bioético un espacio abierto a lenguajes y a métodos muy diferentes.


Hay, pues, varias razones para aproximarse a lo narrativo en este campo; para empezar, está la necesidad de tener en cuenta las experiencias y los casos, en primera persona. Las narraciones son cada vez más habituales en la práctica clínica, porque importa conocer la versión de los enfermos, la de quienes están cerca de los pacientes y, claro está, el punto de vista de los profesionales de la salud. El protagonismo de esta información de primera mano, a veces poco elaborada y no siempre atractiva para otras personas, ha tenido distintas interpretaciones, a favor y en contra de su empleo sistemático en medicina y en bioética. Bioética y literatura apuesta por el uso cognitivo de las narraciones, las ficciones y la escritura literaria. La tesis general es que estos materiales no solo pueden tener valor expresivo y comunicativo sino que, además, ofrecen información, aunque se trate de información indirecta. Por eso se argumenta aquí sobre el uso cognitivo, especialmente interesante cuando no hay suficiente información directa o cuando esta no resulta accesible. Puede no serlo, por motivos tan variados como la protección de datos y, sobre todo, por la imposibilidad de referir a los demás cómo se experimenta la enfermedad y el dolor.


Por tanto, lo literario como elemento válido para el análisis bioético está relacionado con los límites de la información y, a la vez, con la necesidad de comprender las experiencias de la enfermedad. ¿Podemos situarnos en el lugar de los demás? ¿Cómo entender el dolor de otras personas? Nadie puede reemplazar ni experimentar la enfermedad y el sufrimiento tal y como lo hacen los pacientes, en primera persona. El punto de vista general, siendo válido —en tercera persona— permitirá justificar moralmente las decisiones en el campo de la salud; en cambio, no permitirá apreciar los matices de cada caso particular, en primera persona. Esto representa un problema de comprensión; aun así, podemos reflexionar «como si» estuviéramos en su lugar, pacientes, sujetos de experimentación, agentes que han de tomar decisiones fundamentales para la salud y la vida, etc. Por ejemplo, en el caso de los pacientes que sufren demencia y, en especial, la enfermedad de Alzheimer no hay, no puede haber muchos relatos completos y directos, en primera o segunda persona. La pérdida de capacidades y de memoria en los pacientes, la responsabilidad y el agotamiento de quienes les cuidan no dan mucho margen para el relato directo y detallado del curso de la enfermedad. Para entender lo que les sucede, a veces habrá que construir o reconstruir situaciones parecidas, a fin de hacerse cargo de lo que significa este tipo de enfermedad y cómo la viven los enfermos.


Ahí estaría la Literatura. La escritura permite distancia y, a la vez, ofrece ejemplos, casos hipotéticos que hacen reflexionar sobre la enfermedad y sus consecuencias. El objetivo es entender el dolor, las enfermedades. Los capítulos del libro se organizan en torno a este objetivo, el esfuerzo por situarse en el lugar de los otros, una mejor comprensión de experiencias ineludibles, como son la enfermedad y el dolor. En la primera parte (Bioética y narración), el capítulo inicial trata de justificar el porqué de la literatura en bioética. La pérdida de la memoria y de las palabras será el mejor ejemplo de cómo puede ayudar la escritura, tanto a los pacientes como a sus cuidadores. La segunda parte (Casos para deliberar) ofrece un acercamiento a temas siempre difíciles de tratar en bioética, desde el derecho a la salud con enfoque de género, la investigación con no humanos, los límites del cuidado hasta los efectos devastadores de las demencias. Para tomar decisiones que sean correctas y adecuadas para cada situación ¿ha de prevalecer la imparcialidad o habrá que ser parciales ante la enfermedad y el sufrimiento? La última parte del libro (Cuestiones de método) analiza el papel de los casos hipotéticos y el de la información disponible a través de Internet ¿Qué uso se hace de esta en bioética?


Todos los capítulos comienzan con un ejemplo extraído de la Literatura, considerado como algo más que un ejemplo: es un punto de partida para el análisis de casos y de temas difíciles en bioética. La escritura marca distancias que, algunas veces, hacen más tolerable la información directa e indirecta sobre el sufrimiento. En resumen, la Literatura ha llegado a la bioética actual por varios motivos. Poner el dolor en palabras cuando apenas es posible hacerlo, es uno de esos motivos.



REFERENCIAS


Du Bose, E., Hamel, R., O´Connell, L.: A Matter of Principles? Ferment in the U.S. Bioethics, Trinity Press International, Valley Forge, 1994.

Charon, R.: «Narrative Medicine: Attention, Representation, Affiliation», Narrative, 13, October 2005, 261-270.

Frank, A. W: The Wounded Storyteller, The University of Chicago Press, Chicago, 1995.

Hurtwitz, B., Greenhalgh, T., Skulans, U.: Narrative Research in Health and Illness, Blackwell, Malden, 2008.

Lindeman, H.: Stories and Their Limits, Routledge, New York, 1997.

López de la Vieja, M. T.: Ética y literatura, Tecnos, Madrid, 2003.

Mullan, F., Ficklen, E., Rubin, K.: Narrative Matters, The John Hopkins University Press, Baltimore, 2006.

Rabuzzi, K.: Literature and Medicine. Towards a New Discipline, State of New York University Press, Albany, 1982.



Mª Teresa López de la Vieja de la Torre es Catedrática de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Salamanca y Adjunct Professor en el Department of Bioethics, Case Western Reserve University de Cleveland. Cuenta con publicaciones sobre ética aplicada, bioética, ética y literatura y teoría feminista: Principios morales y casos prácticos, Tecnos, Madrid, 2000; (ed.) Feminismo: del pasado al presente, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2000; Ética y Literatura, Tecnos, Madrid, 2003, La mitad del mundo. Ética y Critica feminista, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2004; (ed.) Ciudadanos de Europa, Biblioteca Nueva, Madrid, 2004; (ed.) Bioética. Entre la Medicina y la Ética, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2005, Bioética y ciudadanía, Biblioteca Nueva, Madrid, 2008, La pendiente resbaladiza. La práctica de la argumentación moral, Plaza y Valdés, Madrid, 2011, (ed.) E-Ethique/E-Ethics, L´Harmattan, Paris, 2011, Bioética y literatura, Plaza y Valdés, Madrid, 2013, (ed.) Bioética en plural, Plaza y Valdés, Madrid, 2014.


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